¿Qué ocurre en nuestro organismo cuando hacemos ejercicio?

Por todos es conocido que la actividad física es beneficiosa para nuestro cuerpo y por ende para nosotros mismos, pero… ¿por qué? ¿Qué efectos produce esta práctica en nuestro organismo? Bien, aquí intentaré resumir algunos de tantos beneficios que puede llegar a ofrecernos la práctica de ejercicio de forma regular y constante.

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Estos efectos pueden dividirse en corto y largo plazo, los efectos a corto plazo son los que tienen una duración de no más de 72 horas y producidos por una actividad puntual. Los efectos a largo plazo se producen a lo largo del tiempo y por una adaptación del organismo a una práctica habitual y constante de ejercicio.

EFECTOS A CORTO PLAZO

Los efectos sobre el colesterol son interesantes ya que disminuye los niveles de colesterol LDL (malo) y aumenta los de HDL (bueno) hasta por lo menos 72 horas después de la práctica deportiva.

La actividad física aumenta la sensibilidad de la insulina hasta por lo menos 24 horas después de su práctica, además de ello aumenta el consumo de hidratos de carbono por parte del músculo lo que mejora los niveles de glucemia en personas con diabetes, evitando así picos postprandiales.

La actividad física es capaz de disminuir la presión arterial hasta por lo menos 12 horas después de su práctica.

Estos son unos de tantos beneficios que el ejercicio nos aporta a corto plazo, indicar que los efectos empiezan a deteriorarse una vez pasadas 72 horas después de la última práctica deportiva, con lo que si la realizamos de forma habitual podremos beneficiarnos de forma contínua.

EFECTOS A LARGO PLAZO

La actividad física llevada con regularidad y constancia, al menos 3 días por semana, ofrece un gran aporte de beneficios.

Estos hábitos previenen el desarrollo de arteriopatías coronarias, reduciendo los síntomas en pacientes con enfermedad cardiovascular disminuyendo también sus episodios.

Aumenta la capacidad ventilatoria máxima y la habilidad de extraer oxígeno de la sangre por los músculos. O lo que es lo mismo, mejora la eficiencia del músculo disminuyendo la sensación de fatiga durante el ejercicio.

Mejora los mecanismos de acción sobre la lesión endotelial. Esta lesión es la producida en los vasos sanguíneos, en gran medida, por altos índices de colesterol LDL y malos hábitos como el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol, entre otros.

Disminuye de forma constante los triglicéridos y el colesterol LDL (malo) aumentando el colesterol HDL (bueno).

Reduce el riesgo de accidente cerebrovascular isquémico y hemorrágico en torno a un 20-27% con la práctica de actividad moderada-alta. Disminuyendo así las posibilidades de sufrir un ICTUS o derrame cerebral.

El ejercicio de resistencia modifica la composición corporal reduciendo el riesgo de sufrir accidentes cardiovasculares. Además de mejorar la percepción de nosotros mismos.

Aumenta la actividad de la lipoproteínlipasa, enzima encargada de producir energía a través de la degradación de las grasas. Así también mejora el uso de los hidratos de carbono, optimando así la eficiencia de los músculos para producir energía.

Reduce la presión arterial hasta 80 y 100mmHg tanto en presión arterial sistólica (alta) como en la diastólica (baja).

Aumenta la longitud, grosor y luz arterial, mejorando así el flujo del plasma sanguíneo por ésta. A su vez también reduce el riesgo sobre la producción de trombos y adhesión plaquetaria.

Previene la aparición de la diabetes tipo 2 y en estos pacientes disminuye la posibilidad de necesitar inyecciones de insulina para mejorar su tratamiento. Llega a ser más potente que el uso de metformina.

Mejora la sensibilidad a la insulina previniendo la aparición de diabetes, tanto tipo 1 como tipo 2. En estos pacientes ayuda a reducir la cantidad de medicación, mejorando su tratamiento.

Y lo mejor de todo, nos sentimos estupendos ya que aumenta la autoestima, autoconfianza y la percepción y seguridad en nosotros mismos.

Los efectos beneficiosos de la actividad física regular son muchos. Indicar que además de estos existen muchos más efectos a nivel piscológico, hormonal y motor.

Expresar que la actividad física puede ser muy beneficiosa si se hace de forma adecuada a nuestro nivel de condición física y de forma regular. No se aconseja realizar grandes esfuerzos de forma puntual como las típicas pachangas. Este tipo de práctica puede ser muy perjudicial para nuestro organismo ya que no está preparado para el esfuerzo al que le estamos sometiendo siendo altamente lesivo.

Si tienes dudas sobre qué actividad física es la más adecuada a tu nivel de condición física, a tus gustos y a tus características individuales no dudes en informarte a través de un profesional de la actividad física y del deporte.