Recomendaciones en diabetes tipo 1 a la hora de hacer actividad física

La actividad física se considera uno de los pilares fundamentales en el tratamiento de las personas con diabetes. Tal es su importancia que hacer ejercicio de forma regular puede reducir la necesidad de medicación de forma considerable. En este artículo voy a centrarme en las normas que hace el Colegio Americano de Medicina Deportiva (ACSM, siglas en inglés) junto con la Asociación Americana de Diabetes (ADA, siglas en inglés) para que una persona con diabetes disfrute de actividad física evitando en la medida de lo posible los desajustes que la propia enfermedad acarrea.

Foto-2-Diabetes-647x420

Cuando una persona con diabetes tipo 1 decide hacer ejercicio, debe tener una pautas a tener en cuenta para disfrutar de una actividad sin problemas. Si esta persona no presenta ningún tipo de complicación y mantiene unos controles de glucemia adecuados puede realizar cualquier tipo de actividad física ya sea de ocio o competición (en otro blog indicaré las recomendaciones de ejercicio según las complicaciones derivadas de la diabetes).

autocontrol-diabetes-infantil

Es muy importante que la persona con diabetes recopile los datos de las actividades que realiza (glucemia inicial, durante, después, tipo de actividad, duración, alimentación previa, etc.) para que primero, pueda aprender de ellos y segundo, pueda mejorar la calidad de la actividad en ocasiones posteriores. Hay que saber que cada tipo de actividad infiere de forma diferente en nuestro organismo y por lo tanto nuestra diabetes se comportará de forma distinta. Por ello es necesario tener apuntadas todas las variables posibles.

Lo más importante es evitar la hipoglucemia que puede surgir durante, justo después o horas posteriores a la actividad física. Para ello es necesario que, con ayuda del registro, se vaya aprendiendo las respuestas que nuestro cuerpo da ante una actividad determinada.

Antes de realizar actividad física hemos de monitorizar la glucemia para saber desde qué niveles se parten. No se podrá hacer ejercicio si tenemos una glucemia por encima de 250 mg/dl con cetosis o una glucemia por encima de 300 mg/dl independientemente de si existe cetosis o no. Si por el contrario tenemos niveles inferiores a 100 mg/dl deberemos ingerir hidratos de carbono para poder proporcionar al cuerpo la energía suficiente para la actividad.

descarga

Deberemos monitorizar la glucosa en sangre también durante y después del ejercicio para poder modificar (si fuese necesario) la ingesta de alimentos o administración de insulina. Esta monitorización nos ayudará a aprender a identificar la respuesta glucémica a la actividad realizada.

Si se presiente una bajada de glucemia se deberá consumir azúcares para evitarla. Para ello se deberá tener siempre alimentos con base en hidratos de carbono disponibles y de fácil acceso durante toda la actividad y posteriormente a ella.

Hay numerosos estudios que indican que realizar ejercicio mejora el control glucémico medido a través de la hemoglobina glicosilada o HbA1c en pacientes con diabetes tipo 1.

Controlar de manera adecuada actividades como pasear, salir a trotar, en bici o nadar hacen que la persona con diabetes, además de la mejora física, mejorará también su estado psicológico aumentando la seguridad en sí mismo, será cada vez más autónomo con su control y aumentará su estado anímico.

En ningún caso estas recomendaciones pretenden sustituir a todas aquellas que realice el personal sanitario o profesional de la actividad física en cada caso particular.

REFERENCIAS:

American College of Sports Medicine & American Diabetes Association. Ejercicio y Diabetes Mellitus , Medicine & Science in Sports & Exercise, Volumen 29, Número 12. 1998.

Colberg, Sheri. Diabetes y ejercicio físico. Madrid, Tutor, 2003

López Chicharro, José, Luis Miguel López Mojares. Fisiología clínica del ejercicio. Madrid, Panamericana, 2008