Neuropatía diabética y ejercicio ¿Son compatibles?

¿Qué es?

La neuropatía diabética es una de las diferentes complicaciones derivadas de los años de evolución que una persona con diabetes puede tener. Esta complicación se caracteriza por el daño sufrido a las diferentes terminaciones del sistema nervioso. Según donde se encuentren este conjunto de terminaciones dañadas la complicación se denominará neuropatía autónoma, afectando al sistema nervioso central o neuropatía periférica, afectando a las terminaciones nerviosas de las extremidades, principalmente en los pies.

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¿Cómo se produce?

Se piensa que es el resultado de una lesión microvascular que involucra a los vasos sanguíneos menores que irrigan los nervios. Es la lesión de los nervios y se suele manifestar con hormigueos y pérdida de sensibilidad de las piernas. Puede causar insensibilidad en los pies.

La evaluación de la polineouropatía se lleva a cabo valorando los reflejos, el sentido de la posición, de la vibración y el monofilamento. La incapacidad de detectar la sensación producida por un monofilamento de 10 gramos indica la pérdida de la sensibilidad protectora.

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¿Puede llegar a afectarme?

La neuropatía diabética puede afectar hasta a un 50% de los pacientes, en España llega a afectar a un 24% de los pacientes con diabetes tipo 2 y al 14% de los que padecen diabetes tipo 1. Esta afección puede ocasionar problemas muy diversos, aunque los síntomas más frecuentes consisten en hormigueo, dolor y entumecimiento o debilidad en los pies y las manos.

Esta complicación combinada con la reducción del flujo sanguíneo puede incrementar el riesgo de úlceras en la piel, sobre todo en las extremidades y en los pies. Llegando a padecer la complicación específicamente llamada “pie diabético”, que con un mal control y cuidado de los pies puede producir úlceras en los mismos llegando incluso a la amputación del miembro.

 

ACTIVIDAD FÍSICA RECOMENDADA

Para cada una de la neuropatía, ya sea periférica o autónoma, existen recomendaciones diferentes a la hora de elaborar un programa o recomendar actividad física. A continuación expondré las recomendaciones específicas en cada caso.

  • Neuropatía periférica

Aquellas personas que sufran de esta complicación deberán evitar aquellas actividades o ejercicios que supongan una carga importante y de forma repetida en los pies, como carreras rápidas o saltos continuos, ya que se corre el riesgo de desarrollar lesiones como ulceraciones o fracturas que pueden llegar a pasar inadvertidas por los pacientes.

Cuando se ha perdido sensibilidad en las extremidades, principalmente en los pies, deben evitarse todos aquellos ejercicios que pueden causar traumas en los pies como caminatas prolongadas, correr en la calle (recomendándose césped y a ritmo suave) o en cinta y cualquier actividad que conlleve saltar.

Aquellos ejercicios que se pueden realizar con lo que no causen ningún tipo de impacto, como natación, ciclismo, actividades de fuerza con pesas o cualquier tipo de resistencia, aquellos que únicamente requieran el uso de los brazos. Intentar en la medida de lo posible y según la gravedad de la complicación evitar ejercicios que requieran el uso de los pies.

Es muy importante que después de las sesiones de entrenamiento y al final del día se revise los pies, recomendando el uso de crema hidratante excepto entre los dedos.

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  • Neuropatía autonómica

La neuropatía autonómica es una complicación considerada como grave ya que puede limitar la capacidad de hacer ejercicio por parte de la persona que la padece. Puede aumentar el riesgo de sufrir un episodio cardiovascular adverso durante la práctica de actividad física, entre las que se incluyen infarto silente de miocardio y muerte súbita, ya que el corazón no responde a los impulsos de los nervios autónomos.

Los pacientes con esta neuropatía pueden desarrollar tanto hipotensión como hipertensión después de un ejercicio de intensidad moderada-alta o alta, en particular cuando se está iniciando un programa de entrenamiento. Teniendo también dificultad para mantener en valores normales la temperatura corporal y los niveles de hidratación, por ello debe evitarse la práctica de actividad deportiva en ambientes muy calurosos o fríos.

Debido a los problemas de tensión se puede desarrollar hipotensión ortostática, vértigos y desvanecimientos, por lo cual se ha de evitar lo más posible cambios de la posición somática o del cuerpo. Si se padece gastroparesis, puede retrasarse o modificarse la absorción de cualquier ingesta de alimento para tratar o prevenir las hipoglucemias durante el ejercicio, lo que puede provocar que disminuya la glucemia con una posterior hiperglucemia durante el ejercicio y la recuperación.

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Es de vital importancia que estos pacientes realicen una prueba que detecte la presencia de enfermedades coronarias, además de una prueba de esfuerzo para recomendar ejercicios poco intensos y que no modifiquen la presión arterial como actividades acuáticas, bicicleta estática y ejercicios en sedestación o posición horizontal.

La prescripción de programas de entrenamiento, sobretodo en personas que se inician en la actividad deportiva, ha de ser  planificado, desarrollado y supervisado por un equipo multidisciplinar constituido por personal sanitario y profesionales de la actividad física y del deporte.

REFERENCIAS:

American College of Sports Medicine & American Diabetes Association (1998) Ejercicio y Diabetes Mellitus, Medicine & Science in Sports & Exercise, Volumen 29, Número 12.

Colberg S. (2014) Prescribing Exercise, American Diabetes Association.

López Chicharro, José, Luis Miguel López Mojares (2008) Fisiología clínica del ejercicio. Madrid, Panamericana.

Sociedad Española de Diabetes (2006) Diabetes y ejercicio, Ed. Mayo, Barcelona.

http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs312/es/ (última revisión 10/08/2014)

https://www.fundaciondiabetes.org/diabetes/cont03a.htm (última revisión 10/08/2014)

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000693.htm (última revisión 11/08/2014)