Cambios en la ingesta de HC según la intensidad del ejercicio

Sea cual fuere el objetivo todas las personas con diabetes saben que la realización de ejercicio físico conlleva, en muchos casos, un cambio en las pautas de la medicación y consumo de hidratos de carbono que variará según el tipo de actividad, intensidad y duración. En definitiva, se habrá de realizar una estrategia y planificación tanto previa como posterior a la sesión de cada actividad para asegurar un correcto control de la glucemia. Ya sea para mantener unos niveles adecuados de glucemia previa y durante la sesión de entrenamiento, como poder tener una recuperación adecuada posterior a la sesión deportiva.

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SISTEMA ENERGÉTICO

Es popularmente conocido que el organismo, en este caso el músculo, usa hidratos de carbono, grasas y proteínas como combustible para la producción de energía. El uso de un determinado combustible vendrá determinado principalmente por la intensidad y duración de la actividad. Este dato es muy significativo ya que según sean las características del ejercicio físico, el organismo actuará de una determinada forma u otra para poder proveer el combustible que se use como vía principal. En actividades de baja intensidad el organismo optará por el consumo de grasas circulantes en sangre (ácidos grasos libres), junto con algunos depósitos de triglicéridos almacenados en el músculo. En actividades de moderada intensidad se elevará el consumo de hidratos de carbono tanto circulantes en sangre como musculares, a medida que se aumente la intensidad se aumentará el consumo de hidratos de carbono optando principalmente por los almacenados en el músculo. De este modo para actividades de muy alta intensidad se usarán, de forma casi exclusiva, fuentes musculares de hidratos de carbono. En actividades de larga duración, tales como maratón, triatlón o deportes de ultrarresistencia, el organismo utilizará la vía de las grasas para la producción de energía con algunas fuentes proteicas (sin sobrepasar el 10-15% del total de energía producida).

Es muy importante que las personas con diabetes tengan estos conceptos claros ya que, debido al mal metabolismo de la glucosa, el organismo no es capaz de gestionarla correctamente. De esta forma las personas con diabetes realizarán una actividad deportiva con mayores garantías y sin riesgos de eventos adversos.

RECOMENDACIONES

Las recomendaciones que se detallan más adelante son principalmente para aquellas personas que usan inyecciones de insulina NPH (o intermedia), lenta, ultralenta y bombas de insulina. Las recomendaciones para aquellas personas que usan hipoglucemiantes orales no varían, aunque se pueden usar como guía aproximada si su glucemia antes o durante el ejercicio está en rangos normales. Por supuesto todos los cambios en las pautas de medicación vendrán prescritos por su médico, dado que estas recomendaciones pretenden servir como guía y no sustituir aquellas pautas que le indique su personal médico de forma particular.

A continuación muestro unas recomendaciones sobre la modificación de las reducciones de insulina (Tabla 1) en el que se puede observar cómo en actividades de larga duración existe una mayor disminución en las dosis de insulina. Pese a que actividades de larga duración provocan un mayor uso de grasas como combustible, no hay que descartar el uso de hidratos de carbono almacenados en el músculo, los cuales pueden verse disminuidos, incluso vaciarse, por lo que el uso de la glucosa sanguínea para producir energía se verá aumentado.

En actividades de muy larga duración será importante realizar estrategias de cambio en las pautas tanto de dosis de insulina como de alimentación e ingesta de hidratos de carbono para que no afecten al rendimiento deportivo y, mucho menos, a la seguridad de la práctica. En general, puede ser necesaria la ingesta de entre 15 y 45 gramos de hidratos de carbono cada 30-60 minutos de ejercicio físico.

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REDUCCIÓN DE INSULINA

Es muy importante conocer las respuestas individualizadas del organismo en cada actividad, ya que será clave para determinar unas pautas de actuación u otras. Esta forma de medición deberá estar orientada y supervisada por el equipo médico y dirigido por un profesional cualificado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, los cuales velarán por adecuar las pautas de actuación para obtener las respuestas deseadas.

Tabla 1. Reducciones generales de insulina para deportes de resistenciaa (Colberg, S. 2003)

Duración

Baja intensidad Intensidad moderada Alta intensidad

Reducciones de insulinab

15 minutos

Ninguna 5-10% 0-15%c

30 minutos

Ninguna 10-20% 10-30%

45 minutos

5-15% 15-30% 20-45%

60 minutos

10-20% 20-40%

30-60%

90 minutos 15-30% 30-55%

45-75%

120 minutos 20-40% 40-70%

60-90%

180 minutos 30-60% 60-90%

75-100%

a Estas recomendaciones de la insulina asumen que no se ingiere comida adicional antes o durante la actividad para compensar. Para los usuarios de bomba de insulina, las reducciones de frecuencia basal es posible que sean mayores o menores que estas recomendaciones, y pueden hacerse de forma aislada o junto con reducciones de la cantidad de bolos.

b Estas reducciones de insulina se aplican a los picos de concentración de insulina específicos durante el ejercicio (la regular o humalog que siguen a una comida, NPH matutina o lenta durante el ejercicio por la tarde). Puede ser necesaria una menor reducción en la insulina si el ejercicio se realiza después de 3 a 4 horas tras la última inyección de insulina de acción corta. Pueden ser también necesarias las reducciones de la insulina postejercicio.

c Para un ejercicio intenso, cercano al máximo, es posible que se necesite un incremento de la insulina de acción corta (más que una disminución) para contrarrestar los efectos de elevación de la glucosa de las hormonas que se liberan durante la actividad.

 

AUMENTO DE HIDRATOS DE CARBONO

En cuanto a las recomendaciones sobre el aporte de hidratos de carbono extra, se puede observar (Tabla 2) que en actividades de menor duración y mayor intensidad dicha ingesta será menor ya que en este tipo de actividades el organismo secreta una serie de hormonas que provocan un aumento de la glucosa en sangre.

Tabla 2. Incrementos generales de carbohidratos para deportes de resistenciaa (Colberg, S. 2003)

Duración

Intensidadb

Azúcar en sangre antes del ejercicio (mg/dl)

<100 100-150 150-200

>200c

15 minutos Baja 0-5 Ninguna Ninguna Ninguna
Moderada 5-10 0-10 0-5 Ninguna
Alta 0-15 0-15 0-10 0-5
30 minutos Baja 5-10 0-10 Ninguna Ninguna
Moderada 10-25 10-20 5-15 0-10
Alta 15-35 15-30 10-25 5-20
45 minutos Baja 5-15 5-10 0-5 Ninguna
Moderada 15-35 10-30 5-20 0-10
Alta 20-40 20-35 15-30 10-25
60 minutos Baja 10-15 10-15 5-10 0-5
Moderada 20-50 15-40 10-30 5-10
Alta 30-45 25-40 20-35 15-30
90 minutos Baja 15-20 10-20 5-15 0-10
Moderada 30-60 25-50 20-35 10-20
Alta 45-70 40-60 30-50 25-40
120 minutos Baja 15-30 15-25 10-20 5-15
Moderada 40-80 35-70 30-50 15-30
Alta 60-90 50-80 40-70 30-60
180 minutos Baja 30-45 25-40 20-30 10-20
Moderada 60-120 50-100 40-80 25-45
Alta 90-135 75-120 60-105 45-90

a La cantidad recomendad se da en gramos de carbohidratos de absoción rápida. Una fruta o pan equivalen a 15 gramos de hidratos de carbono.

b Las actividades de baja intensidad se hacen a menos del 59%, las de actividad moderada al 50-70%, y las de alta intensidad al 70-85% de la frecuencia cardíaca de reserva.

c Para el azúcar en sangre por encima de este nivel. O cuando las cetonas están presente. Puede requerirse una dosis adicional de insulina de acción corta para reducir dichos niveles durante una actividad, y la ingesta de carbohidratos recomendada puede ser más alta que la necesaria.

d El ejercicio intenso (cercano al máximo) y de corta duración puede hacer que los niveles de azúcar en sangre se incrementen.